Vendrá de muchas maneras. Como escribió Cesare Pavese, "tendrá tus ojos", puede que una mirada esquiva o tal vez se quede en silencio frente a frente. En cualquier caso, sé que estaré sola y seguramente sea hasta un alivio soltar la vida y liberarnos de su peso.
Vendrá la muerte, como este amor, calladamente,
sorda, como un dique de mar quebrado en el estío.
Vendrá cuando a solas, sus cuchillos afilen las horas
en que todo te lo
digo y estás ausente.
¡Qué cansado el negocio de quererte sin motivo!
Vendrá la muerte inaccesible y pienso y digo,
ésta es la última vez ya que le escribo.
Vendrá la muerte a estancarse en el hastío.
Tendrá tus ojos, cuando me miras.
Tu olor cuando en mi pecho hundido,
en el latido de mi muerte, tú respiras.
Pero dame unos días y serán solo palabras,
tu voz amortecida, este mordisco de sol,
esta sombra de cipreses que se nos vierte encima.
Vendrá la muerte con tu nombre en la cintura.
Rasgaré mis venas de nostalgia escarnecida
Y, en unos días, serán palabras vacías de ti,
en boca muda.
Vendrá la muerte y se irá calladamente,
en la oscuridad que asfixia el ruido de las olas,
en este sitio, llena de aurora el alma,
Vendrá la muerte y será un alivio quedarme sola.
Teresa Velasco Castillo septiembre 2026