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La vida es irónica:
Se necesita TRISTEZA para conocer la FELICIDAD, RUIDO para apreciar el SILENCIO y AUSENCIA para valorar la presencia

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lunes, 11 de agosto de 2014

Desamor

Nada mejor que compartir los sentimientos con los míos a través de la poesía. Muchas gracias por estar siempre ahí. 


Las cosas en mí tienen un ritmo burlón,
Como el milagro de un son de primavera
Y al compás de las notas agoreras,
Te cuelas, polizón de mi pasado.

Sentada escucho el murmullo de relojes
Y Sabina me escupe a  buenos tiempos.
Sin pensarlo demasiado creo perder
Los modales en la forma en que te he amado.

Las cosas en mí, siento decirlo, están cambiando;
Hoy, el infinito es lo  de siempre,
Lentamente nuestros sueños se han perdido
En los ronquidos de noticias de sumario.

Siento que tiemblan los cimientos
Al áspero contacto de la alfombra
Que desnuda de días al calendario,
Hoy las cosas en mí, duele decirlo, están cambiando.

Por la soledad de estas palabras, me apuñalas,
antes de que sepa lo que siento
pero aún te cuelas, como la muerte entre esas cosas de la vida
que vuelven imposible no quererte.










Teresa Velasco Castillo 11 de agosto de 2014

domingo, 3 de agosto de 2014

Recuerdos ilicitanos

Pido disculpas a mi tierra andaluza a quien aún no le he escrito con la inspiración 
que me despierta el corazón de Santa Pola: 


Recuerdo que tenía sus párpados calientes
Como el carmín de las nubes de verano
Sus casas eran tan extensas y cretinas
Como el silencio de un éxodo temprano

Las sombras cernidas sobre el parque
Jugaban con la luna y las mareas
A sazonar los dulcísimos panales
Donde una a una, absurdas olas atraviesan
 por las Salinas la provincia de Alicante.

Recuerdo también la primavera
Que con sus cuentos
 sin intermediarios
obraba el laborioso abecedario
incendiado de mis sentimientos.

Siempre hubo un lugar para el poeta;
Los  que cuentan palabras y monedas,
Y para aquellos que conocen la receta
Secreta de los versos sin cadena.

La utopía me hablaba en valenciano
Y aunque no entendía su universo
Me perdía en los paisajes del alma
que  cada Domingo de Ramos
hacía de traje blanco nuestra palma

No recuerdo el despertar de aquel ensueño
En medio de la noche la utopía
Se esfumó en los laberintos de mi cama
Y oscilaba como una llama temblorosa
el recuerdo de esta niña ilicitana



Teresa Velasco Castillo 3/08/2014 



martes, 29 de julio de 2014

Déjame pensar...


Disculpen el abandono de este espacio por exceso de tiempo. Prefiero seguir los días sin saber la hora que es. 


Si solamente me rozasen tus palabras,
Si tan solo corazón, al corazón tocaran
Como abraza el sueño de Neruda.

 Como  persianas
Al borde del pensil de mis raíces
Que callan lo que dicen las suturas
Cuando se pierden las facturas del alma.

Si solamente un día pasase entre hoy y ayer
No llegarían a mis oídos los lamentos de la luna.
En el silencio de las noches de suave brisa
 al susurro roto entre las rocas
Metálicos alaridos de la prisa del reloj
Desde que perdiste la afición de quitarme la ropa.

Si tan solo volviese una sospecha de sol de abril,
Llegarían a mis ojos algo más que esos paisajes
Enterrados con el traje de tu sombra,
 Vacíos de todos, menos de ti.

Si tan solo alzas los ojos al verso triste que te escribo
apenas reparas en la vaga luz escarlata
Que dilata las horas del día en que estoy contigo,
Y convierte el hecho de no verte
En la razón primera por la que sigo
Sublimando el desatino de la muerte.


 Teresa Velasco Castillo Málaga a 29 de julio de 2014

miércoles, 16 de julio de 2014

Hasta la noche más eterna caduca

Sin perder de vista la conciencia del tiempo el verano sigue y con él la poesía:

Ya no sé, cuando oscurece, si las tardes
Se parecen al vacío de mis espejos.

Tal vez aún estos conserven el milagro
De conciliar los sabores del fracaso
Y destilar su palidez como un aroma
Que dibuje las fronteras del ocaso.

Hoy en el bostezo de las noches
me perdí  en el instante en que la mano
del viento borró nuestros encuentros
y ya  solo se encuentran al abismo
del más ligero paso nuestros besos.

Ya no sé cómo explicarte que hasta el día
Y la noche más eterna se caduca

Deja al menos que te alcance mi silencio
Y verás nuestra memoria ya vacía
Heredera de éste cáncer que es el tiempo.


Teresa Velasco Castillo 16/07/2014


jueves, 10 de julio de 2014

Y tú...¿Qué harías?

Nada como la estación que nos junta para dedicar a la mañana una poesía... Disfruten del verano:

Si hubiera sabido que hoy iba a morir
Me habría detenido a oír el discurso del agua,
A entregar  al empedrado mis manos sin medida,
Y degustar cada silencio de los perros cuando ladran

Si hubiera sabido mirar las cosas más de cerca
Habría huido al monte
A contemplar  las nubes desprenderse de su escarcha
Y tal vez,  mientras la noche empieza a calar nuestra simiente,
Comprendiese al fin la moraleja con que escriben sus cuentos los ruiseñores.

De haber sabido que hoy moriría no abandonaría tan desinteresada tarea
de sesgar los tallos de las flores cuyas cortezas la  lluvia ha levantado,
y sembrar la obra cuya alma se abra a las estaciones
una vez mi tiempo haya pasado.

 Si escribiese un poema al azar, aún con la esperanza de sorprenderme,
No sabría ritmar sus vuelos ni hacer rima de su cuerpo arado,
Fósiles de una arqueología reciente,
para la que no queda espacio en mis manos,
prolongada infancia encarcelada en las ideas
Como un modo imaginado de besarte.

Sencillos gestos sostenidos en olores
A estiércol, a invierno, a humedad, a cientos
De vidas cruzando por tu extendido suelo.

Si hubiera sabido que iba a morir hoy
Marcaría la diferencia de mis días,
Dejaría entre líneas puras las diferencias conmigo misma,
Y haría del alma frágil que asoma al cisma de la mañana
El primer y último verso de esta humilde poesía. 


Teresa Velasco Castillo 10/07/2014

jueves, 26 de junio de 2014

De cuentos se vive mejor

Todo lo que aquí pueda escribir, a buen seguro, se quedará corto. Ana María Matute era mucho más que ese albañil de fantasías llamado escritor y, por mucho que cueste asumirlo, nuestras palabras libres, escritas o dibujadas no nos sirven de barrera contra el tiempo.

Aquí dejo mi "elegía", espero que os guste:

De un puñado de hormiguitas bien dispuestas
Se dispone  de ilustrar las sensaciones,
De propagar las palabras, en su justa medida
Y no empachar al lector si no es con vida.

Por difundir su alma en cada cuento
Es parte conjunta en nuestros corazones
Y aunque no sepa lo que siento sé que siempre
Se trata de volver la vista adentro.

 Porque más que el escribir es el leer
Lo que hace de un fracaso nuestra obra
Del giro de la luz y del silencio
Un desierto cubierto entre las olas.

Sin duda en sus años de escritura
Aprendimos más que en el colegio
 Pues de Pequeño teatro se construye el hombre
Que pone nombre al infinito de las cosas.

Por trazar nuestros caminos,  Solo con un pie descalzo
Mora en los lugares que todo hombre no aprecia
Ya que pocos enfrentan lo que la muerte quita
sin que pierda su asombro la historia escrita. 









Teresa Velasco Castillo 26 de junio de 2014

viernes, 23 de mayo de 2014

Regreso a la vida

Vuelta a la normalidad con los pies algo descuidados de la tierra. La Tarde Irónica sigue en su modesto espacio y a tiempo indefinido. Gracias por leerme en Cantera Sur. Y ahora, para quienes comprenden lo que de verdad significa correr dejo un poema esperanzador que me han arrancado mis primeras zancadas tras prácticamente un año:

Como a través del vidrio equivocado te ven mis ojos y
Escucho, tu voz en el eco de luces ciegas
Como a través de la niña que jamás fui te recuerdo,
Quebrada por los pesados pasos de mi tierra.
Como a través de la tarde polvorienta
Me inventas toda nueva a cada instante
Como entre jilgueros cantores,
oigo tus consejos imprudentes
y los dejo a la suerte de tus labios.
Como la atmósfera marina en mis enclaves,
Al abrigo de los temporales te esperé
A que con tu agosto vinieses donde el día se alarga
Y valiese la pena regresar esos caminos
En los que el sol se pone a tus pies más tarde.
Otros lugares suscitan el asombro
Revestidos con atavío  de brujo,
Y volcados al vacío de mis latidos.
Donde la sangre y la poesía quedan unidas,
Como estancada en la lectura al fin sentí
El infinito dolor de seguir viva.


Espero seguir sintiendo este dolor hasta que Dios decida mi día. 

Teresa Velasco Castillo. Málaga a 23 de mayo de 2014.