Bienvenida

La vida es irónica:
Se necesita TRISTEZA para conocer la FELICIDAD, RUIDO para apreciar el SILENCIO y AUSENCIA para valorar la presencia

Etiquetas

Arte (1) Concursos (1) Entrevistas (8) Eventos (17) Libros (15) Periodismo (44) Poemas (118) Reflexiones (77) Relatos (5)

martes, 26 de diciembre de 2017

PIDO PERDÓN

Pido disculpas si  no fui lo que esperabais. Si la búsqueda del cuerpo conforme al camino de la eternidad, no es más que el cuerpo mismo. Sí. La vida a veces es banal o así de tonta la concibo, y lo siento si hice ver que tenía la respuesta.

La erudición como retórica amable, discúlpenme, no es más que pedantería y, si de paso me sirven mis destrezas, eso que gano en la cama o en la cartera.

Sepan que el ejercicio de las letras se hará patente mucho más tarde que el de las piernas y hagan sus propios cálculos si creen que es tarde para invertir en libros. Los gimnasios no implican, sin embargo la ignorancia. Me van a tener que disculpar que los defienda, pues me declaro fan absoluta de esa forma de establecer metas a partir de cifras.

Y pido perdón, porque no soy poeta, ni maldita. Porque el arte cuando muere, hasta se ahonda, y yo ahora mismo, lo siento, estoy más con los vivos que en quehaceres literarios enfocados a la muerte.

No fumo “pensativos cigarros”, tan solo observo fumar a ese hombre, que nunca logro conservar más de una noche. Y no bebo de ese whisky en el que flotan tantas historias que morirán con sus borrachos. No seré yo quien las escriba, pues prefiero seguir narrando mi propia historia en vivencias.

Me aburre la “intertextualidad”, el discurso explicativo con propósito estético. Se aburren hasta mis ojos del sexo y alcanzan el olvido antes de tiempo. En fin, esos momentos de exaltación sensorial son lo más cercano que siento hacia la vida. Son banales, pero no más que las noticias que deberían configurar mi discurso.

Tampoco me reconozco ya en la lectura. Al fin y al cabo, cuando uno ha vivido, busca esa vida también en los libros, cosa que rara vez yo encuentro. No sé ustedes, pero cuando yo despliego las páginas de cualquier publicación espero que me llenen tanto como la agonía del ácido láctico subiendo por mis piernas. Y poco puede compararse a esa sensación de adrenalina que produce el café en exceso o al calor perverso de unas manos agarrándote el trasero.

Algo tendrá la demagogia cuando los gobiernos populistas se perpetúan. Algo tendrán los argumentos infundados de la religión, cuando siguen sumando adeptos. Y digo con esto, que no creo que sea tan grave protestar por el Gobierno sin un análisis geopolítico, morfosintáctico, literario y científico que respalde mi opinión. Total, al final quedará descatalogada en algún lugar de alguna memoria de alguien cuyo nombre no recordaré.

Pido perdón, sobre todo a mi familia, porque sé que esperaban una buena chica y al final voy a ser tan mala como el resto. O peor. Al final va a suceder que hasta el Facebook lo actualizo y, quien sabe, si algún día cometeré faltas de ortografía o escribiré a partir de jaculatorias seudopoéticas frases del tipo “hoy es un buen día, para que sea un buen día”.

Pido perdón y despido así el año con la conciencia tranquila. Ni tan arrepentida, ni encantada como diría Sabina. Sencillamente feliz y agradecida de tener una familia que no he merecido, merezco ni creo que llegue a merecer.



Teresa Velasco Castillo





martes, 5 de diciembre de 2017

La isla

Después de un tiempo de cambios, vuelvo a introducirme en la rutina del poema. Os dejo con el de esta semana, espero que lo disfruten:  


Extraña es mi isla y el carácter que la enferma,
extraño su sabor de notas sin resacas en la lengua,
el desacuerdo en sus aristas
como un biotopo de octavas nuevas.

Isla de tantos caminos como hombres en su recorrido,
como tantos caminos en las piernas de los hombres.

Mi isla no necesita un andamiaje literario,
es principio y final, acción plausible sin moraleja,
una broma pesada, un relato irreflexivo,
contar ovejas...

A veces, también vacía, se asoma a sus extremos
Y salta al pánico común de los desiertos.
A veces es grava ardiente y solo a veces lejanía
petrificada en el abrazo de sus ráfagas de viento.

Extraña la miro en tercera persona
y entonces la sé vulnerable y hermosa.
La oigo bajo mis pies y ando entre sus piedras
tan insegura como la continuación de mis huellas.

Porque es extraña esta vida y su sonoro de vez en cuando,
sus días ausentes y encalados de lluvia,
como firme resistencia a lo inmediato que la inunda.

Mi isla es un verso fugaz en el más práctico de los sentidos,
una estrella que se remonta por encima de las reglas.

Una pesca filosófica al final de la tormenta 
derrochando su luz sobre la herida del poema.

Teresa Velasco Castillo 

domingo, 19 de noviembre de 2017

La venganza


La pasada noche del 19 de noviembre tuvo lugar en la sala Chela Mar una nueva edición de microteatro con tres obras llevadas a escena. La segunda de ellas, La Venganza, aunque adaptada a los patrones del tiempo, nos dejó una hermosa moraleja que esta mañana ha despertado en mi otro poema. 


La venganza es un plato que se repite
en las bocas ignorantes de tu boca,
un espejo encarcelado en la garganta
por la sed desparejada de los hombres

Pero también, no iba a ser menos, las mujeres
la saben cocinar a fuego lento,
porque fría o caliente, en el rostro incierto
de lo áspero no es más que otro reflejo

La venganza de la historia con sus muertos.
La venganza de los muertos con su historia.
La historia de la muerte por venganza.

No llegaré a ninguna parte, ni a un segundo
plato posible en el arte trasnochada
de andar allá donde la pereza obliga
dando vueltas sobre nostalgias inventadas

No llegaré, y aquí me tienes, vengando a Dios
para que baje y vea,
para que ajuste cuentas con
los culpables de la guerra y sus banderas.

No tengo vocación de venganza y sí el estómago
vacío de su sabor metálico,
ese que conoce la amargura
y comprende su tristeza en nuestras lenguas.



Teresa Velasco Castillo

viernes, 17 de noviembre de 2017

La voz del poeta en Málaga TeVé


Hoy quiero compartir desde la Tarde Irónica el programa "La voz del poeta" de ayer jueves 16 de noviembre en Málaga TeVé y agradecer  a Maria Angustias Moreno  la oportunidad de colaborar en un espacio dedicado a la poesía. Gracias también a Diego Bandera por acogerme en su programa y por prestar atención a algo tan necesario como la poesía.

martes, 14 de noviembre de 2017

Miércoles

Hoy miércoles se presenta como toma de conciencia. Que la vida son dos días lo sabemos, pero a veces nos viene tan de golpe que nos vemos sorprendidos y ya es de noche...

Hoy miércoles, depende de nosotras
Que el infinito encogido por el tiempo
Siga siendo infinito y no otra cosa

Que la muerte se reúna con sus sombras
Y volvamos al solsticio en tu terraza

Hoy el mediodía cuenta sus horas
Como el tiempo haciendo hueco en la memoria
Maldito sea su número y su pluma
Que al honrar la vida, a la muerte suma


Hoy miércoles, rodado en el abismo
El mismo que se instala en la oficina
Ese que viste rosicler como uniforme
Y antes que amanece con su sol declina

Tiene anhelo de jueves, pero aún es miércoles
Prestándonos herencias de su boca.

Ha salido de su nido para verte
Porque aun vestida de muerte, somos muchos
Y es luchar contra Dios el no quererte

Para tomar café o hacer puchero hoy es miércoles
Como un golpe de calor cosido al pecho
Como tantos otros que suenan en tu cuerpo
Con su canto rodado por el viento

Hoy miércoles depende de nosotras
Que estar de paso sea cosa de los muertos
Que el insaciable jueves que nos pisa los talones

No nos quite las rosas de este miércoles. 

Teresa Velasco Castillo

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Antonio Márquez: “Todos los silencios son aplausos”


¿Se han preguntado alguna vez qué porcentaje de lo que queremos comunicar llega realmente al público?¿Han sentido el eje de la tierra quebrarse bajo sus pies ante una conferencia? ¿o tal vez las ideas agitadas como olas en tropel sin una orilla que les de asilo?

Son algunas de las cuestiones tratadas el pasado miércoles 8 de noviembre en el taller de técnicas para hablar en público, donde Antonio Márquez y Gema Campos, expertos en coaching y psicología de mercado, dieron algunas claves para la gestión eficaz del miedo ante una exposición.

“Yo camino entre ovaciones ” decía Antonio Márquez, quien sostiene que cada silencio es un aplauso y que el éxito de la oratoria comienza por creernos que somos capaces de hacerlo.
Gema Campos, por su parte, hizo mayor hincapié en la visualización del miedo como una emoción no necesariamente negativa: “necesitamos un nivel 5 de miedo en la escala del 1 al 10 para preparar nuestro organismo ante un reto”. Si no padeciésemos un mínimo de nerviosismo, efectivamente, actuaríamos como auténticos temerarios, que no como valientes.

El taller, que se completó hasta llenar aforo, fue un recorrido a través de luces que trasladaron su color del “tengo que” al “voy a” fundiéndose con una atmósfera de creciente satisfacción entre el variado perfil de alumnos/as.

A nivel práctico, se trabajó la vocalización por medio de trabalenguas, la toma de conciencia a través del uso de dispositivos móviles y cámaras, la respiración a través de técnicas de relajación y la puesta en acción mediante una autopresentación que supuso el hilo conductor de la clase.

Se tuvo muy presente en todo momento la importancia del feedback, entendido como crítica constructiva y, para ello se hicieron propuestas entre el alumnado que enriquecieron favorablemente la dinámica del grupo.

El taller, finalizó a las 14.00 h y fue promovido por el Instituto Municipal para la Formación y el Empleo desde el Ayuntamiento de Málaga, organismo que acomete este servicio gratuito dirigido a empresas, empresarios, pero, sobre todo a personas con ganas de aprender y seguir formándose en valores.


Teresa Velasco Castillo. 

martes, 31 de octubre de 2017

El loco de mi pecho

Hoy llevo un loco cosido por el pecho. No sé lo que siento. Esto de ser humana me supera y sin embargo, aquí está la poesía para mantenerme a flote otro martes. Os dejo con mi último poema. Pasen una feliz semana: 


Sentir como mis labios se desprenden de los tuyos,
como tiembla el verbo en la lectura táctil de los cuerpos
y sufrirse como un loco entregándose a cada beso
defendido en el aire muerto de los cigarros que sellas

Qué sorpresa ser humano, esta forma infeliz de niño.
Sentir los nuevos pliegues que cansados se conjuran,
ese barrunto de pasión en el espejo de los otros,
esta carne de lo absurdo interrumpida por la arruga

Se avanza a tientas con los años y el árbol se florece,
pero un día, como por suerte, ves las hojas caer.
Ves el fruto que se agosta y los sueños quedarse
en el limbo de no saber qué hacer con la corteza.

Qué sorpresa saberse condenado por lo común,
por la opaca incertidumbre del amor del que fui cómplice,
por los labios aún prendidos en el fuego del tabaco
y la sonrisa entregada para siempre en la tormenta

Ser humano no es tarea fácil, y sin embargo,
quise ser por sentir tu herida en mi garganta hablando.
Quién diría que estos poemas mantendrían
al loco de mi pecho caminando



 Teresa Velasco Castillo